(1-abr-2016) Estamos viviendo todavía los ecos de las celebraciones de la Semana Santa. Y lo primero que hacemos es agradecer.

Agradecer a la feligresía correntina que inundó los templos durante esos días sagrados. El Año de la Misericordia ha incentivado una mayor participación. Gracias a la feligresía, por su testimonio de fe; su peregrinación de templo en templo el Jueves y el Viernes Santos despierta admiración y serena alegría en el corazón. Porque no hay nada más enternecedor y edificante que el acudir a Dios, fuente de la gracia y de la salvación.

Agradecer también, y sobre todo, a los Servidores del Santuario, y también de las distintas parroquias y comunidades. Gracias, porque se hicieron tiempo para servir aquí en la Puerta Santa, atendiendo a los innumerables peregrinos que se acercaron a celebrar los distintos actos de piedad: Visita de las 7 Iglesias, Vía crucis, Devoción de la Dolorosa, etc.

Agradecer a quienes sirvieron en la Liturgia, en los distintos servicios. Las celebraciones salieron bien porque hubo preparación, participación, y mucho deseo de colaborar. Y eso es bueno, porque cuanto más linda sale una celebración es más fácil que sea una contribución a vivir más profundamente cada celebración.

Demos gracias al Señor Jesús por permitirnos entrar místicamente con Él en Jerusalén para acompañarlo en su pasión. Máxime en este año de la misericordia, que acrecienta la conciencia que -de por sí- ya despierta la Semana Santa. Porque estos días sagrados manifiestan de un modo especial la misericordia del corazón de Cristo, y el Año de la Misericordia lo acentúa más todavía.

¡Cristo ha resucitado, Aleluia! ¡Cristo es nuestra Pascua!

Gracias a la Santísima Virgen María, Madre de Misericordia, por habernos acompañado, y por haber caminado con nosotros.

De ahora en más, mientras vivimos la Pascua del Señor, nos abocamos como comunidad de la Cruz de los Milagros a prepararnos espiritualmente para la novena y fiesta del 3 de mayo. Preparándonos espiritualmente podremos organizar las cuestiones prácticas.

Por tu Santa Cruz, Señor; líbranos de todo mal. Amén.