(19-may-2016) La Hna. Maríajosé nos transmite un saludo antes de trasladarse a Córdoba. ¡Gracias, Hermana, por compartir la vida de comunidad!

La alegría del Evangelio llena el corazón y la vida entera de los que se encuentran con Jesús. Quienes se dejan salvar por El son liberados  del pecado, de la tristeza, del vacío interior, del aislamiento. Con Jesucristo siempre nace y renace la alegría” (E.G.1)

Con estas palabras de la exhortación apostólica Evangelii Gaudium quiero expresar mi memoria agradecida al Señor que me llamó desde el día de mi bautismo a participar de su Vida. Y, ciertamente, es el encuentro con Jesucristo el que me llena de gozo y me impulsa a comunicar “a otros la buena noticia”; porque -como ya muchos de Uds. lo saben- he sido llamada por mi Congregación a servir como Religiosa en otra provincia. Viajaré a Córdoba el 22 de Junio; y allá me espera otra Comunidad, otra gente, otra Ciudad.

Llevo conmigo una hermosa experiencia pastoral vivida en este Santuario de la Cruz de los Milagros, y quisiera transmitir allá cuanto vi, “cuanto tocaron mis manos” en esta bella Arquidiócesis de Corrientes: el amor a la Virgen, la devoción a los Santos; el sentido  festivo de las celebraciones que dan un color especial a esta Ciudad.

A lo largo de mi vida religiosa, puedo afirmar que siempre significó para mí un participar de la misión de Jesús como la Discípula que camina hacia la santidad en la medida en que respondo al Señor dónde El me llama, dónde El me envía a servirlo y en este caso El me envía a Córdoba.

Saludo a cada uno en particular y al P. Ramón con gran cariño y agradecimiento porque toda la Comunidad me recibió tan bien y compartí una bella experiencia en La Cruz; y considero también que volveremos a vernos…

Evocando las palabras con las cuales S. Ignacio de Loyola saludó a S. Francisco Javier al despedirlo en su viaje misionero hacia la India “llévame en tu corazón, que en mi corazón te llevo”, con estas mismas palabras y con un fuerte abrazo eucarístico saludo a cada uno.

Hna. Maríajosé Romero (Pía Discípula del Divino Maestro)


Muchas gracias, Hna. Maríajosé, por tu sí a Jesús y por seguirlo en la vida consagrada. Muchas gracias por los años que compartiste la vida de nuestra comunidad de la Cruz de los Milagros. Muchas gracias por todos tus servicios, especialmente por las ganas y tiempo que dedicaste al ministerio de la música. Y que recibas todas las bendiciones para la nueva comunidad que vas a integrar y servir.