La no violencia: un estilo de política para la paz es el tema de la Jornada Mundial de la Paz que el Papa Francisco reflexiona.

En esta ocasión deseo reflexionar sobre la no violencia como un estilo de política para la paz, y pido a Dios que se conformen a la no violencia nuestros sentimientos y valores personales más profundos. Es un llamado no solo para los políticos y gobernantes; es un desafío para todos los humanos. Por eso el Papa agrega: Que la caridad y la no violencia guíen el modo de tratarnos en las relaciones interpersonales, sociales e internacionales.

Muchas veces la no violencia se entiende como rendición, desinterés y pasividad, pero en realidad no es así. La advertencia es oportuna, sobre todo cuando se menosprecian las actitudes pacíficas. Es más, Cuando las víctimas de la violencia vencen la tentación de la venganza, se convierten en los protagonistas más creíbles en los procesos no violentos de construcción de la paz. Todos conocemos a personas a nuestro alrededor que optan por la no violencia rechazando la tentación del desquite y la venganza. Porque La violencia, ¿permite alcanzar objetivos de valor duradero? Todo lo que obtiene, ¿no se reduce a desencadenar represalias y espirales de conflicto letales que benefician sólo a algunos «señores de la guerra»?

Jesús enseñó que el verdadero campo de batalla, en el que se enfrentan la violencia y la paz, es el corazón humano. Esto nos ayuda a entender que cualquiera de nosotros puede ser invadido de odio y rencor; y que todos debemos luchar en nuestro interior por optar una y otra vez por la paz. Ser hoy verdaderos discípulos de Jesús significa también aceptar su propuesta de la no violencia, agrega el Papa Francisco.

Y recuerda palabras de su antecesor: “…para los cristianos la no violencia no es un mero comportamiento táctico, sino más bien un modo de ser de la persona, la actitud de quien está tan convencido del amor de Dios y de su poder, que no tiene miedo de afrontar el mal únicamente con las armas del amor y de la verdad”.

¿Dónde, sobre todo, aprendemos la no violencia y el valor de la paz? En la familia. Dice el Papa Francisco: La familia es el espacio indispensable en el que los cónyuges, padres e hijos, hermanos y hermanas aprenden a comunicarse y a cuidarse unos a otros de modo desinteresado, y donde los desacuerdos o incluso los conflictos deben ser superados no con la fuerza, sino con el diálogo, el respeto, la búsqueda del bien del otro, la misericordia y el perdón. Tan importante es la familia para el aprendizaje de la paz que Francisco concluye: Por esto, las políticas de no violencia deben comenzar dentro de los muros de casa para después extenderse a toda la familia humana.

Con frecuencia mencionamos el clima de violencia, de inseguridad, de agresividad, etc., que nos rodea. Más importante es, por supuesto, reflexionar sobre cómo y con qué estamos aportando a la paz: para un clima más fraterno, sereno, misericordioso, amable, y no violento.

¡Cristo es nuestra paz! Él nos guíe. Amén. 

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