(6-nov-2017) Mes de María es una tradicional devoción por la cual los fieles ofrecen diariamente a la Virgen una flor espiritual.

En el hemisferio sur, como es el caso de Argentina, comienza con la fiesta de María, Medianera de todas las gracias el 7 de noviembre; y concluye en la víspera de la Inmaculada el 7 de diciembre.

Por eso la devoción motiva: la vivencia del Adviento como preparación para la Navidad; y la celebración de la Inmaculada Concepción, privilegio de María orientado a la Maternidad divina.

La idea es ofrecer cada día a la Virgen una flor espiritual, es decir, una intención, un sacrificio, algo que nos vaya encaminando a la celebración en familia de la Navidad.

Es costumbre que las familias preparen para todo el mes: altar; mantel; una cruz; una imagen de la Virgen; una velita; una Biblia; y un florero.

Algunas familias rezan ante el altar el Santo Rosario, y otras simplemente la Salve; concluyendo con el obsequio de una flor por día (donde fuere posible). En algunos lugares las familias se juntan para procesionar con alguna imagen mariana, adornada con abundantes flores.

La flor simboliza, entonces, la flor espiritual; aquello que ofrecemos a la Virgen María, comenzando por nuestra propia vida. Hasta hace pocos años atrás se entonaba para finalizar el siguiente canto:

mes de maria 2

CON FLORES A MARIA 

Venid y vamos todos con flores a porfía, 

con flores a María, que Madre nuestra es 

con flores a María, que Madre nuestra es. 

1- De nuevo aquí nos tienes, purísima doncella, 

más que la luna, bella, postrados a tus pies. 

2- Venimos a ofrecerte las flores de este suelo, 

con cuánto amor y anhelo, Señora, tú lo ves. 

3- Por ellas te rogamos, si cándidas te placen, 

las que en la gloria nacen, en cambio, tú nos des.