(13-feb-2018) Según el Enchiridion Indulgentiarum la Iglesia concede Indulgencias durante Cuaresma y Semana Santa.

Un Viernes de Cuaresma: rezo de la “Oración a Jesús crucificado”

Se concede Indulgencia plenaria al fiel que rece piadosamente después de la comunión ante la imagen de Jesucristo crucificado, en uno de los viernes de Cuaresma, la Oración a Jesús crucificado.

A Jesús cruficado

Aquí me tienes, amado y buen Jesús,

postrado ante tu presencia.

Te ruego y suplico con todo el fervor de mi ama,

que te dignes grabar en mi corazón

vivos sentimientos de fe, esperanza y caridad,

verdadero arrepentimiento de mis pecados

y firme propósito de enmienda.

Mientras tanto, yo considero dentro de mi alma

y contemplo tus cinco llagas

con gran sentimiento y dolor,

teniendo presente lo que en tu boca,

buen Jesús, ponía el Profeta David:

"Han abierto mis manos y mis pies

y se pueden contar todos mis huesos"

(conc. 8 § 1, 2°)

Jueves Santo: rezo del “Tantum ergo”

Se concede Indulgencia plenaria al fiel cristiano que recite piadosamente el Tantum Ergo en la solemne reposición del Santísimo Sacramento después de la Misa de la Cena del Señor.

Adorad postrados (Tantum ergo)

Adorad postrados

este Sacramento. 

Cesa el viejo rito;

se establece el nuevo. 

Dudan los sentidos

y el entendimiento: 

que la fe lo supla

con asentimiento. 

Himnos de alabanza,

bendición y obsequio; 

por igual la gloria

y el poder y el reino 

al eterno Padre

con el Hijo eterno

y el divino Espíritu,

que procede de ellos.

Amén.

V/. Les diste pan del cielo.

R/. Que contiene en sí todo deleite.

Oremos: Oh Dios que en este sacramento admirable nos dejaste el memorial de tu pasión, te pedimos nos concedas venerar de tal modo los sagrados misterios de tu cuerpo y de tu sangre, que experimentemos constantemente en nosotros el fruto de tu redención. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén. (conc. 7 § 1, 2°)

Viernes Santo: participación de la adoración de la Cruz

Se concede Indulgencia plenaria al fiel cristiano que participe piadosamente de la solemne acción litúrgica de la adoración a la Cruz el Viernes Santo de la Pasión del Señor. (conc. 13, 1°)

Vigília Pascual: renovación de las promesas bautismales

Se concede Indulgencia plenaria el fiel cristiano que, en la celebración de la Vigilia Pascual (o en el día del aniversario de su bautismo), renueva las promesas bautismales con cualquier fórmula legítimamente aprobada. (conc. 28 § 1)

El ejercicio piadoso del Vía crucis

Con el piadoso ejercicio del Vía crucis se renueva la memoria de los dolores que sufrió el divino Redentor en el camino desde el pretorio de Pilato, donde fue condenado a muerte, hasta el monte Calvario, donde murió en la cruz por nuestra salvación.

Se concede Indulgencia plenaria al fiel cristiano que practique el piadoso ejercicio del Vía crucis; y también cuando piadosamente se una al rezo que preside el Sumo Pontífice, transmitido por radio y televisión.

Para acceder a la Indulgencia plenaria se establece lo siguiente:

1. El piadoso ejercicio debe practicarse ante las estaciones del Vía crucis legítimamente erigidas.

2. Para erigir el Vía crucis se requieren catorce cruces, a las que provechosamente se acostumbra añadir otros tantos cuadros o imágenes que representan las estaciones de Jerusalén.

3. Según la costumbre más extendida, este piadoso ejercicio consta de catorce lecturas piadosas, a las que se añaden algunas oraciones vocales. No obstante, para realizar este piadoso ejercicio, se requiere únicamente la piadosa meditación de la Pasión y Muerte del Señor, sin que sea necesaria una consideración sobre cada uno de los misterios de las estaciones.

4. Se requiere el paso de una estación a otra.

Si el piadoso ejercicio se practica públicamente y el movimiento de todos los presentes no puede efectuarse sin evitar el desorden, basta con que quien dirige el ejercicio se traslade a cada estación, sin que los demás se muevan de su lugar.

5. Los que están legítimamente impedidos pueden ganar la misma indulgencia, si al menos por un tiempo, por ejemplo, un cuarto de hora, se dedican a la piadosa lectura y meditación de la Pasión y Muerte del Señor Jesucristo.

6. Al piadoso ejercicio del Vía crucis se asimilan, también en lo que se refiere a la consecución de la indulgencia, otros piadosos ejercicios, aprobados por la autoridad competente, en los que se recuerda la Pasión y Muerte del Señor, sin prescindir de las dichas catorce estaciones.

7. Entre los Orientales, donde no hay costumbre de practicar este piadoso ejercicio, los patriarcas podrán establecer, para ganar esta indulgencia, otro piadoso ejercicio en recuerdo de la Pasión y Muerte de nuestro Señor Jesucristo.